lunes, 21 de octubre de 2013

ENTREVISTA VENDEDOR INFORMAL

Entrevista a vendedor informal.

“Bailo, canto y los hago reír… soy todo terreno”

Conrado Herrera, un vendedor de mangos del centro de la ciudad de Medellín, se dedica a deleitar a sus clientes con canciones alusivas al mango.

Por: Alejandra Echeverry, Javier Ruiz y Katty Collantín.

El manguero cachetón” en el centro comercial Bodegas de Ayacucho. Javier Ruiz. 19/09/2013

Amigable, alegre y confiable, esas son las palabras que describen a Conrado Herrera “el manguero cachetón”, un paisa ‘de pura cepa’ de 58 años oriundo de la ciudad de Medellín, quien lleva 20 años trabajando como vendedor informal.
Sus escenarios de trabajo van desde centros comerciales como El Hueco, Bodegas de Ayacucho, Metrópolis, Floro Zuluaga, hasta los alrededores de la universidad Autónoma.
“El manguero cachetón” comenzó sus labores de vendedor en una pesquera, pero al ver que este trabajo lo estaba afectando físicamente tomó la decisión de empezar un trabajo independiente, en el cual fusionó sus dos pasiones: el mango y el canto.


¿De dónde es usted?
Mi familia toda es de Urrao y yo nací acá en Medellín, en Manrique, pero me siento como si fuera también de Urrao porque yo de vez en cuando voy por allá con mis padres que gracias a Dios están vivos todos dos.

¿Con quién vive?
Vivo aquí en San Benito solo, yo si tengo familia pero vivo independiente, no tengo hijos, solo  tengo a mi papá, mi mamá y mis hermanas.

¿Ha tenido alguna relación de pareja?
Obvio, eso es obvio que uno como hombre tiene sus relaciones pero no de ir a vivir con ella, no me gusta vivir solo pero si he tenido muchas amigas y las conquisto por la forma de ser mía porque yo soy muy feíto y eso lo ve cualquiera pero por mi forma de ser la gente me coge mucho cariño.

¿Cuánto tiempo estuvo sin empleo?
Ocho días no más, cuando me salí de la pesquera ocho días duré.

¿Por qué escogió el centro de la ciudad como su punto de venta?
La verdad yo también me lo preguntaba porque cuando empecé me fui para la Gorda Botero (Parque Berrio) y ese día llovió y me fue mal, entonces yo me pellizqué y busqué pal comercio y ya yo entraba todos los días con el mismo tirito y vi que El Hueco era la plaza, después de que usted se maneje bien y se haga querer de la gente y lo distingan usted pega porque todo el mundo lo aprecia. (Canta una canción a una de sus clientas)

¿Cómo logró que lo aceptaran a pesar de la cantidad de vendedores que han existido en este sector?
Bueno, yo la primera vez que entré al Hueco los vigilantes me decían que era prohibida la entrada y yo les hacía caso, me salía y entraba por otro lado. El primer día, si pa’ que vamos a negarlo usted sabe qué nuevo es nuevo, y los primeros días me comenzó a ir suave por eso me pellizqué y me dije: yo me voy a ganar el cariño de la gente es cantando, porque a mí me gusta mucho la música. Me apode yo mismo “el manguero cachetón” (canta) yo hice una canción para mí para que la gente me fuera conociendo; yo buscaba ese antónimo  porque de verdad, ¡yo que cachetes voy a tener! Con el tiempo me quedé con ese sobrenombre, ya todos me conocen así.

¿Afronta temores día a día en esta labor (extorsiones, robos, peleas con la competencia)?
No, gracias a mi Dios aquí en el sector de El Hueco nunca me han llegado a decir que tengo que dar algo; a mí me dejan entrar a los almacenes sin intereses porque ya me conocen, hasta tengo un carnet de vendedor (muestra el carnet).

¿Cómo hizo para conseguir el carnet?
Un día entre al hueco y me dijeron que me necesitaban en la administración y subí y la administradora me dijo cachetón me han comentado que usted es un vendedor excelente y nosotros vamos a carnetizar a algunos vendedores a los que nos diga la gente porque ellos son los que los ven diario y saben quién es usted, ellos mismos me llamaron yo no fui a buscar.

¿Qué tal es su relación con la competencia?
Excelente, yo hasta les saco discos a ellos (canta) y ellos no lo toman a mal porque saben que es en charla, ellos saben cómo soy yo y se van  riéndose.

¿Cuál es su horario de trabajo?
Bueno, yo me levanto a las 4:30 de la mañana, me aseo y arranco para la minorista a las 5:20, miro los mangos que estén baratos, fresquitos, que no estén viejos, llego al puesto a las 6:30 de la mañana, hago el aseo, arreglo el puesto y empiezo a picar mango para cuando entren los universitarios.

¿En cuál de sus dos puntos de trabajo le va mejor?
En todos dos me va bien gracias a Dios porque a los de El Hueco no puedo abandonarlos, ahí fue donde empecé, ese sector fue el que me acobijó y me dio entrada y en el otro punto es para los universitarios, ninguno de los dos lados los abandonaría porque yo sé que puedo trabajar en las dos partes.

¿En algún momento le ha tocado faltar a este empleo?
Sí, cuando uno amanece con una gripa bien ‘verrionda’, es la única forma de no venir, porque sería incomodo yo estar vendiendo y con gripa (moquea como ejemplo), esto tiene que ser muy higiénico, yo más bien ese día no trabajo.
  
¿Alguna vez Espacio Público le ha exigido algún curso de salubridad?
Sí, yo ya tengo mi permiso muy viejito y lo guardo para que no se me vaya a dañar por si vienen (saca el permiso). Eso es un curso de manipulación de alimentos. Tengo que lavarme las manos si voy a ir al baño y lavar todo muy bien. Hay gente desaseada y otros que si somos aseados.

¿Se siente bien vendiendo mangos?
Sí, porque ese es mi oficio, es mi fuente de vida porque así como ustedes lo ven aquí, éste es el que me da mi sustento y como yo soy juicioso me da para todo lo que necesito.

¿Cuándo vio la necesidad de incrementar otras frutas?
Yo comencé a vender mango pero me di cuenta que podía vender otros tipos de frutas como piña, papaya, sandia y con estas también me va muy bien.

¿Ha pensado cambiar esta labor por alguna otra?
No, nunca lo cambiaría por ningún otro trabajo porque gracias al Señor este trabajito me da para vestirme y para mi alimentación. Gracias a Dios con eso me sostengo.

¿Qué metas tiene para el futuro? ¿Piensa engrandecer su negocio?
Yo así como voy, voy bien porque engrandecerlo ya tendría que tener un local y pagar y yo así estoy bien porque no pago nada, sólo a veces tengo problemas con los de espacio público y ellos tienen la razón  pero ya tengo un recado (muestra el recado), mientras me llega el permiso oficial, el día que me digan que tengo que dejar de vender  lo tengo que guardar porque ese es su trabajo mantener el control sino esto se llenaría de vendedores hasta de gallinas y pollos de todo vendrían a vender.

¿Qué hace para llamar la atención de sus clientes?
Yo bailo, canto y los hago reír… soy todo terreno.

¿Cómo compone las canciones alusivas al mago?
Yo de un disco tengo la capacidad de cambiarle la letra, sobre todo a los románticos. (Canta)

¿Tiene alguna historia o anécdota que nos pueda contar?
He salido en El Guayaquil Times -la revista del sector de El Hueco- en H13N de Teleantioquia y El Tiempo. Ellos también me hicieron entrevistas.

¿Le gustaría dedicarse a un empleo formal?
Sí, pero para eso uno necesita mucha experiencia y no la tengo. Mi vida es ahí con el ‘manguito’, él es el que me da a mí el sustento. ¿Para qué voy a buscar otra cosa?, yo trabajo de cuenta mía y no tengo que rendirle cuentas a nadie.
(Canta)


No hay comentarios:

Publicar un comentario