domingo, 27 de octubre de 2013

INFORME DE LECTURA #6

INFORME DE LECTURA

Nombre: Katty Paola Collantín Cardona
Fecha: 27/09/13


EL PERFIL

Síntesis: está de moda centrarnos en los protagonistas de los diferentes temas de actualidad, ya sea etiquetándolos o no.

Sketch de personalidad y artículo biográfico: existen dos fórmulas periodísticas, que se ocupan de la persona concreta, contempladas en los manuales de redacción, son el sketch de personalidad y el artículo biográfico.
El sketch tiene la función de ofrecer un rápido vistazo del individuo y contarnos por qué ese sujeto es importante.
El artículo biográfico es el que resume la vida y la obra de una persona, alternando narración y diálogo, generalmente tienen una gran extensión. En estos se pueden destacar los principales rasgos de carácter, no debe ser información curricular.

Características que definen el perfil: muchos autores definen lo que NO es el perfil: según Hill no es una entrevista, ni una suma de entrevistas diversas, no es una descripción de lo que el sujeto hace, no es el típico 'un-día-en-la-vida-de. Para Benedict, no es una entrevista pregunta-respuesta, ni la clase de entrevista que cubre simplemente un tema actual. Fadiman, en el prólogo a su recopilación de perfiles de la revista The New Yorker, se refiere a una serie de conceptos que individualmente no son perfil, pero que considerados en su conjunto pueden definirlo: no es una biografía corta, no es un sketch de personalidad, no es un ejercicio de adaptación de la anécdota, no es una crónica escandalosa, no es una evaluación del carácter, no es nada de eso y todo a la vez.

En cuanto al contenido debemos tener en cuenta que: el perfil habla de personas, es un estudio a profundidad de personas variadas, se ocupa a veces de aquello que más despierta la curiosidad del lector, se interesa en aspectos diversos de la vida del personaje.

Estos se ocupan de hablar acerca de todos los actos de “la gente que es noticia”.
Hay un rasgo, además, que suele acompañar a los contenidos del perfil: la actualidad. Se podría concluir que el perfil habla sobre una persona que suele estar de actualidad y de la que interesan tanto aspectos diversos sobre su vida (hábitos, acontecimientos, actuaciones...), como los rasgos que conforman su carácter.

·         Proceso de Investigación: para la redacción hace falta documentarse, leer, interpretar, seleccionar fuentes, realizar entrevistas, presenciar acontecimientos, observar, interpretar otra vez, buscar justificaciones a lo que se ha descrito, buscar explicaciones de apoyo a las interpretaciones... Investigar es mucho más que recopilar datos.

·         Qué investigar: los contenidos del perfil:
1.  Para Garrison: material biográfico organizado cronológicamente, descripción del entorno, anécdotas e historias sobre el sujeto o contadas por él, información personal e información de la familia.
2.  Para Rich: patrones o trayectorias de vida tipo, momentos decisivos o puntos de inflexión, futuro, edad y descripción física, antecedentes personales y puntos de vista diversos sobre la persona.
3.  Para Lanson y Stephens: lo que el sujeto dice en las entrevistas, lo que dice espontáneamente, cómo es de apariencia, lo que hace, su historia, lo que otros dicen del sujeto, anécdotas en las que ha estado implicado.

Si se pretende aprovechar estas enumeraciones será necesario organizarlas. Los distintos ámbitos – pueden servir como criterio ordenador; además, según las enumeraciones anteriores importa la visión que tienen del sujeto todos los que le tratan, tanto en el ámbito familiar como en el profesional. Parece que las acciones del sujeto juegan un papel fundamental entre los contenidos citados: lo que el sujeto dice, lo que el sujeto hace, y especialmente las anécdotas y los ejemplos. Además, en el perfil, según estos autores, resulta importante laapariencia: cómo es el personaje físicamente, cómo es el contexto en el que se desenvuelve. El tiempo también condiciona la investigación, si se considera la vida como una trayectoria biográfica: cómo es el pasado y cómo se presenta su futuro, en qué anécdotas se ha visto implicado, cuáles son los principales acontecimientos y puntos de inflexión en su historia.

·         Dónde y cómo investigar: Para cualquier perfil además de entrevistar al sujeto habría que entrevistar a gente variada (amigos, socios, sus competidores, con observadores que le conocen en el negocio o comercio, con gente que haya trabajado con él en actividades sociales, una ex-mujer o un antiguo compañero de negocio).
Hay dos tipos de fuentes las cuales son mencionadas en los manuales de redacción:
1.    orales y documentales (estas últimas hacen referencia a diferentes tipos de documentos públicos y privados: registros, archivos, información emitida por los medios de comunicación...)
2.    positivas y  negativas (respecto a la postura adoptada por la fuente ante el sujeto).

Dónde y cómo investigar: Una vez analizadas las fuentes a las que se puede recurrir sería interesante ocuparnos de la estrategia de investigación que conviene seguir, se comienza por fuera de la persona, luego hay que circular alrededor de ella, acercarse cada vez más y al final terminar en el centro, con ella.

Entonces se empieza a entrevistar. Hay que hablar con sus colegas, compañeros de trabajo, jefe, su secretario, sus empleados. Hay que hablar también con su familia – sus padres, sus hermanos, sus hijos. Hablar con sus amigos.

Sobre los pasos posteriores a una primera etapa de entrevistas, Fontaine y Glavin proponen el ejemplo de un perfil concreto; parten de la hipótesis de que el periodista, después de haber hecho otras entrevistas, después de haber leído todo lo que hay escrito sobre Robert Redford, se encuentra con el actor:
Se emplea con él tanto tiempo como lo permita: un día, una semana. Si es posible se convive con él, hay que verle ya por la mañana – prestando mucha atención a cómo es antes del desayuno – ir al trabajo con él, comer con él, observar cómo se comporta con sus compañeros de trabajo, el director, su mujer, sus hijos. Hay que fijarse en su modo de vestir, en el mobiliario de su oficina y los cuadros de las paredes; escuchar su modo de hablar, captar los ritmos de su discurso, las inflexiones, los giros más usados y sus expresiones favoritas; anotar el modo en que camina y esquía; describir la forma en que sonríe y la expresión de su rostro en reposo, la forma de su boca y de sus cejas y el modo en que mueve sus manos cuando habla; observar sus ojos y cómo cambian conforme las emociones y los pensamientos se filtran a través de ellos.

Entonces, ¿cómo hay que investigar?, la estrategia adecuada parece ser la siguiente: estudio de las fuentes documentales, observación, uso adecuado de la entrevista e interpretación de informaciones.

Redacción del perfil: De todos los tipos de redacción interpretativa – comentan Fontaine y Glavin – los perfiles son los más interesantes y al mismo tiempo los más difíciles de llevar a cabo, por la misma razón: lo que se intenta es recrear a un ser humano.

Son interesantes porque supone ponerse en la piel de otra persona. Y esto es lo que hace de la redacción de un perfil algo tan difícil. Pues hay que entender todas las dimensiones de la personalidad del sujeto y articularlas por medio del recurso de las palabras, tímido y sólo de dos dimensiones.

En definitiva, el objetivo último al que se enfrenta el perfilista, y que condiciona todo el proceso redaccional, es el de la caracterización del sujeto.

Como ya se ha visto anteriormente, en casi todas las alusiones de los manualistas al perfil aparece de una forma u otra el carácter o la personalidad como un contenido esencial. La actualización de la forma de ser del perfilado es desde los orígenes del género un objetivo permanente.

Hay que poner especial cuidado al perfilar a miembros de otras razas o géneros. Todos cargamos estereotipos con nosotros, algunas veces tan establecidos que ni siquiera los reconocemos como falsas generalizaciones. Hay que tratar al sujeto como un ser humano en primer lugar, y luego, circunstancialmente como negro, blanco, castaño, hombre o mujer.

Como cierre de este espacio dedicado a la subjetividad del perfil, cabe reseñar un factor condicionante que emana de la interrelación existente entre perfilista y perfilado. Es algo reconocido que se produce una relación –de empatía o de desprecio– entre perfilista y perfilado. Y una vez que ésta surge, se puede producir un fenómeno que en psicología se llama transferencia y que traducido al relato de vidas como genero  supone que el biógrafo se proyecta a si mismo en el personaje biografiado. Existe, como consecuencia, un cierto riesgo de que el perfilista distorsione los hechos en su interpretación de la realidad.

Según Brown y Neal, en referencia al artículo de fondo con interés humano, "los periodistas con un desarrollado sentido de la historia suelen tener tendencia a simpatizar con la gente sobre la que están escribiendo. Crearán héroes o villanos, se permitirán a sí mismos erigirse en abogados defensores, o por el contrario, dejarán que los prejuicios entren en sus relatos. Quizá no hay forma de evitarlo completamente; los escritores sólo pueden someterse a un continuo autoexamen de sí mismos". Por lo que se deduce de esta consideración, cuanto más se conozca el periodista a sí mismo, mejor sabrá distanciarse de su sujeto en el relato.

·         Usos redaccionales en el perfil: Las alusiones de los teóricos a los usos redaccionales en el perfil se refieren a las técnicas narrativas más recurrentes y a las peculiaridades del lenguaje empleado, y con ello contribuyen a definir la forma de este tipo de texto. Diálogo, escena, narración, descripción, comentario, declaraciones textuales, cita directa e indirecta, anécdota y ejemplo son los diferentes términos usados en relación a las posibles técnicas y recursos redaccionales presentes en el perfil. No todos poseen el mismo rango y, por tanto, no pueden catalogarse como categorías paralelas. Casi todos los autores se refieren a ellos de forma poco sistemática. Habría que introducir un orden.

·         Estructuración: El lid y el cierre, dos partes obviamente universales de cualquier perfil, determinan el efecto del artículo en el lector: el lid, porque debe atraer su atención, y el cierre porque debe dejarle una buena impresión, un recuerdo duradero. El lid del perfil, que puede abarcar varios párrafos (no sólo el primero), según Ramsey, puede ser una anécdota, puede recrear al sujeto en una acción, puede ser un detalle físico que simbolice algo representativo del sujeto, puede consistir en la descripción de un lugar (incluso sin que aparezca el sujeto) o puede representar la reacción de otros ante el sujeto.

En cuanto a los finales, Garrison menciona varias posibilidades: devolver al lector al presente en la cronología, conectar con la primicia informativa o reconsiderar algún aspecto que se comentó al principio del perfil. Según Ramsey para cerrar el perfil se puede incluir la declaración de otra persona; volver a la idea del lid; si la unidad viene dada por una imagen u objeto, repetir ese elemento, o describir el final de la entrevista. Para Carole Rich varios tipos de finales pueden funcionar sobre  bien: una declaración que sintetice los sentimientos de una fuente sobre el sujeto o resuma los logros de la persona, un final circular, un final que se refiera al futuro para mostrar qué le espera al perfilado.
                                                                                                                            
El cuerpo del perfil, uno de los problemas ampliamente considerado es el de la organización temporal del perfil. El perfil puede organizarse mediante saltos en el tiempo que permitan resaltar el valor noticioso del sujeto.

Parece que la construcción de la narración por escenas es una forma más de organizar una semblanza periodística. El relato en forma de pequeños fragmentos de acción permitirá ir insertando todos los demás contenidos.

Rich también propone varias maneras de organizar el perfil: mediante temas, por bloques temporales (empezar con el presente, ir al pasado, volver al presente y terminar con el futuro), siguiendo un orden cronológico (para la parte del contenido que lo requiera), con una técnica de punto y contrapunto (un tratamiento que considere los pros y los contras del personaje) o por secciones.

La definición de la estructura y de la organización de contenidos, al igual que muchos otros aspectos sobre el perfil como género periodístico, están pendientes de concretar con un mínimo de detalle y de método. Quedan abiertas algunas puertas y muchas preguntas.

Comentario: me gusta mucho este género periodístico ya que pienso que es muy importante hablar del personaje que realiza el hecho y no solo del hecho en sí. Además me gustan mucho las biografías porque ayudan a comprender el ambiente en el que vive una persona y a ‘meterte en los zapatos’ de él, a analizar todo desde un punto de vista diferente al tuyo.

Es muy interesante este texto ya que deja muy claro todo lo que debemos hacer para realizar un buen perfil de una persona, y para que se entienda lo que decimos sobre él. 

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